¡ ÁNIMO MEXICO !

En pasados meses la sociedad mexicana fue sacudida por tremendos fenómenos sísmicos que han afectado fuertemente gran parte del País, sobre todo, en el centro de la Ciudad de México, así como, en los estados de Puebla, Morelos, Oaxaca, Veracruz Chiapas, Guerrero, Michoacán y en el área conurbada del estado de México.

Los hechos hablan más que las palabras y como es bien sabido, lo sucedido tiene en situación de tensa calma al país, por las réplicas sísmicas que se han registrado.

Por lo anterior, bajo un sentimiento de tristeza, decimos que el saldo de los sismos, es una señal desafortunada para la historia reciente de nuestro país.

El balance no es alentador porque de nueva cuenta, se tiene la pérdida irreparable de niños, mujeres y hombres de buena voluntad que han quedado bajo los escombros, de los cuales nunca sabremos a ciencia cierta el número real de víctimas tras los terremotos.

Esto nos duele mucho como mexicanos:

-Nos duele… por la incertidumbre de no saber bien a bien cuando sucedería un fenómeno de esta magnitud.

-Nos duele… porque cuando sucedió. La verdad no sabíamos nada.

-Nos duele… porque tantas personas han perdido la vida, a un ser querido, han sido dañadas en su salud, o se han visto privadas de su vivienda y/o espacios de trabajo, educación, culto, entre otros.

-Nos duele…porque tras los sismos nos quisieron enloquecer en un ratito, en un día. Nadie sabía nada de sus familiares. Todos corriendo para acá y para allá en la ciudad de México. Sin señal telefónica, sin energía eléctrica, etc. ¿Por qué la naturaleza se empeñó en enloquecernos en un rato a toda la familia mexicana?.

-Nos duele…porque la televisión mexicana se burló de la audiencia mexicana que seguía minuto a minuto los rescates en las zonas damnificadas, y luego, por todo lo que se dijo y difundió, tan sólo, por ganar la noticia de ocho columnas.

-Nos duele… por las personas que no tienen corazón, y han robado pertenencias a los heridos del terremoto, no tienen alma porque han lucrado con el dolor de los mexicanos.

-Nos duele… Y estamos muy indignados por estas cosas anómalas que están pasando en medio de las víctimas de los sismos.

-Nos duele…porque algunos cuerpos policiales comenten abuso de poder y tráfico de influencias contra damnificados, y pretenden engañar vanamente, desviando la ayuda humanitaria.

-Nos duele…ver la tibieza de algunos funcionarios públicos que están involucrados, y no tienen el ánimo de apoyar en las actividades de rescate e impartir la ayuda tal y como debe ser.

-Nos duele…que neciamente algunos grupos que participan en la zona de desastre, no hacen caso al personal calificado en protección civil, y se contradicen.

-Nos duele…porque el fantasma del sismo de 1985, renació el mismo día, luego de 32 años, y provocó luto en la nación mexicana, dañando patrimonios de miles de mexicanos que requieren una respuesta inmediata y de largo plazo.

-Nos duele… por el hecho de ser mexicano, y porque todos en suelo azteca estamos consternados, por los fenómenos que está pasando en nuestra patria, nos entristece, y al mismo tiempo nos da valor para seguir luchando.

-Nos duele…por ésta pesadilla…espero en Dios que esto vuelva pronto a la normalidad, por el bien de la familia mexicana.

 

No obstante, pese al profundo dolor que embarga en estos momentos a miles de familias; los sismos recientes han confirmado el valor y solidaridad de los mexicanos.

 

Y esto nos ánima mucho por ser una luz en la oscuridad.

-Nos ánima…porque se ha hecho manifestar otra vez, la participación de la sociedad mexicana.

-Nos ánima…porque hemos visto a miles de  mexicanas y mexicanos, que han salido a las calles para socorrer a los hermanos que sufren.

-Nos ánima…la participación honesta de ciudadanos, dando muestras de verdadera generosidad y entrega incansable.

-Nos ánima…ver cientos de Heroínas y Héroes Mexicanos que han respondido como voluntarios ante la emergencia tras los sismos, siempre bajo un enfoque de solidaridad, compasión y valentía.

-Nos ánima…constatar que la Iglesia mexicana a través de Caritas México y las Provincias Eclesiásticas, participan a favor de las víctimas del terremoto a través de distintos medios, dando albergue, ayuda humanitaria y asistencia espiritual a los más necesitados.

-Nos ánima…Ver a los obispos mexicanos salir de la sacristía en estos días difíciles y acompañar a México y a los mexicanos, caminando con las víctimas, en los esfuerzos de reconstrucción  nacional. Tal y como lo hizo la Arquidiócesis de México, cuando entregó algunas casas nuevas, para damnificados que perdieron su hogar en los sismos de 1985.

-Nos ánima…observar que cientos de Instituciones, Personas físicas y Morales sin ánimo de lucro, han hecho aportaciones económicas y en especie, a favor de las víctimas de los terremotos ocurridos en México.

-Nos ánima…que la comunidad internacional está y se solidariza con México.

En suma, lo anterior, nos ánima a enviar nuestra más sincera condolencia al pueblo mexicano, por los días de desastres naturales que ha vivido.

 

Pedimos a Nuestra Madre Santísima de Guadalupe que nuestra nación vuelva pronto a la concordia y paz que le caracteriza…..Así sea.

 

 

Gustavo Antonio Rangel

Periodista Católico de la Diócesis de Teotihuacán.

Es Investigador especializado en Neopersecución de Sacerdotes en México, de 2006 a la fecha.

Ganador el Premio Nacional de Periodismo Católico 2008.